COMUNICACIÓN ASERTIVA
La comunicación asertiva, también conocida como asertividad, se define como la capacidad de expresar de manera clara y sincera tus creencias, necesidades y emociones. Esta técnica se sitúa en un equilibrio entre la comunicación pasiva y la agresiva. Desarrollar esta habilidad puede contribuir a la disminución de los conflictos interpersonales en nuestras vidas, lo cual constituye una fuente significativa de estrés para muchos individuos.
Por ejemplo, cuando te enfrentas a situaciones que desafían tus valores, una respuesta asertiva podría ser: "Comprendo tu perspectiva, sin embargo, en lo personal, considero que...". Este enfoque comunicativo no solo te habilita para respaldar tus convicciones, sino que también contribuye a fortalecer tu autoestima al reconocer y respetar tus propias ideas y sentimientos.
La comunicación asertiva se fundamenta en una actitud personal positiva en las interacciones con los demás. Implica la expresión de opiniones y valoraciones sin recurrir a descalificaciones, reproches o confrontaciones. Es importante defenderse de manera asertiva ante comportamientos que percibimos como poco colaborativos, inapropiados o irracionales, sin recurrir a la agresión ni adoptar una actitud pasiva. Es fundamental tener presente nuestros derechos y velar por su respeto, evitando ser subyugados en nuestra condición humana.
La comunicación asertiva y la autoestima están estrechamente vinculadas. El perfeccionamiento de nuestras destrezas comunicativas transforma radicalmente nuestra interacción con nosotros mismos y con el entorno. Ser asertivo no implica egoísmo, sino un acto de autoestima. Al aprender a priorizar nuestro derecho a expresarnos y comunicarnos, sin menospreciar a los demás.
En la siguiente tabla de comparación se mostraran algunas características de tres tipos de comunicación
Comentarios
Publicar un comentario